La Derrota de los Buffalo Sabres
Era previsible que los Buffalo Sabres enfrentaran una derrota: no podían ganar todos sus últimos 53 partidos de la temporada regular de la NHL. Así, cayeron ante los Columbus Blue Jackets, últimos en la Conferencia Este, con un marcador de 5-1 el sábado.
Impacto de la Racha de Victorias
A pesar de haber ganado diez partidos consecutivos, los Sabres (a) no están en posición de playoffs y (b) solo están cuatro puntos por delante de los Blue Jackets en la clasificación. Esto refleja la paridad y mediocridad general en la liga, pero también indica que el destino de la temporada de los Sabres dependerá de cómo respondan a esta derrota.
«Si los Sabres caen en una racha de cinco o seis derrotas, es probable que regresen al fondo de la Conferencia Este.»
Sin embargo, si logran recuperarse, no solo podrían alcanzar a los Montreal Canadiens, que están solo cuatro puntos por delante, sino que también podrían tener a los Tampa Bay Lightning (cinco puntos por delante) y los Detroit Red Wings (seis puntos por delante) como objetivos alcanzables.
El Futuro de los Sabres
Por lo tanto, el problema no es cómo terminó la racha, sino cómo responderá Buffalo en sus próximos 42 partidos. Esto determinará si 14 años de frustración para los aficionados se extenderán otro año más, o si los Sabres finalmente podrán superar este bache y ofrecer a sus seguidores la satisfacción de llegar a los playoffs.
«En 2026, el objetivo para los Sabres es claro: playoffs o nada.»
Los Buffalo Sabres terminaron el año 2025 en una buena posición, pero en 2026, el gerente general Jarmo Kekalainen debe hacer todo lo posible para llevar a su equipo a los playoffs de la Stanley Cup y poner fin a la sequía de 14 años. Esto implica actuar con determinación antes de la fecha límite de traspasos.
La buena noticia es que, tras esta racha de 10 victorias, la pizarra está limpia y no hay más déficits que preocupar. La oportunidad está ahí para que los Sabres la aprovechen, y su próximo partido, el martes contra los Vancouver Canucks, es uno que deben ganar sin falta, para que los aficionados de Buffalo no tengan más motivos de preocupación.
La racha de 10 victorias brindó a los seguidores de los Sabres una esperanza legítima de que este equipo podría, por fin, ser diferente. Ahora, Buffalo debe demostrar que puede recuperarse de una derrota aislada, mantener la vista en el objetivo y construir rachas ganadoras de manera regular durante el resto del año.