Tyson Fury y su controvertida broma
Tyson Fury recurrió a las redes sociales durante su entrenamiento para su enfrentamiento del 11 de abril con Arslanbek Makhmudov y lanzó una broma que probablemente debería haber evitado. De pie junto a Joseph Parker, Fury hizo un comentario dirigido a Oleksandr Usyk y Anthony Joshua, diciendo:
“Tienes a Usyk y Joshua formando equipo, dos malditas salchichas, frutas con las máscaras puestas entrenando. Y aquí estamos, yo y mi chico, los dos mejores bebedores y fiesteros en el juego. No hay nadie mejor que nosotros. El viejo Pablo J, Pablo J y Tyson Montana. ¡Vamos! ¡Sabes! ¡Vamos!”
En un sentido, era Fury haciendo lo que mejor sabe hacer: bromear, hablar de sí mismo y de Parker, y burlarse de sus rivales. Sin embargo, el problema es evidente. Parker aún está esperando un resultado final tras una prueba adversa vinculada a metabolitos de cocaína, lo que convierte la broma de Fury en un mal gusto, incluso si no lo decía en serio.
Referencias culturales y su impacto
Fury no solo bromeó sobre ser bebedores y fiesteros. Al referirse a Parker como “Pablo J” y a sí mismo como “Tyson Montana”, parecía hacer alusión a referencias culturales relacionadas con la cocaína. “Pablo J” parece un guiño a Pablo Escobar, mientras que “Tyson Montana” es una clara referencia a Tony Montana, el famoso narcotraficante ficticio de la película «Scarface». Puestas en el contexto del caso no resuelto de Parker, esas líneas siempre iban a llamar la atención.
World Boxing News informó anteriormente sobre el hallazgo adverso de VADA relacionado con metabolitos de cocaína y la negativa de Parker a haber consumido conscientemente alguna sustancia prohibida. WBN también analizó las posibles consecuencias que Parker podría enfrentar si el asunto se resuelve en su contra, mientras él resurgía públicamente en medio de las preguntas sobre el tema no resuelto. Hasta que Parker no sea formalmente absuelto o castigado, sigue siendo un asunto serio. Un problema de prueba relacionado con la cocaína el día de una pelea no es algo que ningún boxeador querría que se convirtiera en un chiste. Esa es otra razón por la que el comentario de Fury resalta.
La historia de Fury y la sensibilidad del tema
Fury tiene su propia historia de antidopaje y sabe cuán rápido estas situaciones pueden afectar a un boxeador. Su caso pasado fue diferente y no debería ser comparado con la situación actual de Parker. Aun así, Fury es consciente del daño que una controversia de prueba de drogas puede causar a la reputación, estatus y carrera de un boxeador. Este trasfondo hace que su comentario se sienta aún más descuidado.
Lo que podría haber pasado como una broma inofensiva en el vestuario en otro contexto, se percibe de manera diferente cuando el boxeador a su lado aún tiene preguntas pendientes sobre la sustancia de la que se estaba bromeando. Fury ha construido su carrera al expresar lo que otros guardarían para sí mismos. A veces, esto juega a su favor, ya que alimenta el personaje que la gente espera de él. Sin embargo, esta vez, se acercó demasiado a un tema delicado que involucra a Parker.
Aunque el comentario se hizo con la intención de ser una risa entre amigos, bromear en esa dirección y publicarlo a millones de seguidores siempre iba a invitar a un escrutinio. El nombre de Parker aún no ha sido limpiado, y hasta que lo sea, las referencias vinculadas a la cultura de la cocaína nunca parecerán inteligentes. Fury puede no haber tenido la intención de causar daño, pero habría sido más prudente no hacer ese tipo de comentarios.